- Sarri, su entrenador, es un tipo peculiar. Le llaman 'Mr. 33 Esquemas', por la profundidad de su libreto táctico, imagino que algo exagerado.
- Sí, lo es. Su nivel es muy alto, es muy obsesivo y ambicioso, lleva su método a otro nivel. Es un loco de la línea defensiva, le estoy muy agradecido por todo lo que me ha enseñado. Y es un poco supersticioso, aunque en el deporte eso es bastante habitual. Es un técnico muy top, podemos hacer grandes cosas con él. Lo de los esquemas está exagerado, sí, pero tiene sus variaciones, justas pero necesarias. No es cantidad, es calidad.
- ¿Habla mucho o deja al jugador a su aire?
- En eso es más tradicional, tiene su forma de ser y no es muy comunicativo. Habla en el campo, al principio me costó un poco, pero me adapté rápido, supe entenderle. Me ha hecho crecer el hecho de no necesitar su aprobación, sus comentarios constantes, para saber que lo estás haciendo bien. Al principio no lo vi así, pero con el tiempo me hizo crecer bastante.
- Como usted dice, es un loco de la línea de defensa. Imagino que para un central, será todo un reto adaptarse a su sistema.
- Es único en eso, único. La trabaja como ninguno, te lo aseguro. Al principio estaba un poco perdido, entre el idioma, los movimientos, para aquí, para allá, la salida del balón en función del perfil del jugador... Me costó muchísimo, muchísimo. Pero meses, diría. Pero cuando te adaptas, ves que la línea fluye sola, todos pensamos al mismo tiempo y nos movemos a una. Es verdad que defendemos a campo abierto y eso puede hacernos sufrir, pero cubrir muy bien el espacio, medimos muy bien los tiempos, así es difícil que suframos al espacio. Lo tiene muy bien trabajado, es muy meticuloso, va al detalle, al centímetro, al milímetro. Es de admirar el trabajo que lleva haciendo todos esos años.
- Y tanto, 30 años lleva en los banquillos, empezando en sexta división. ¿Sabía que fue empleado de banca antes de dedicarse al fútbol?
- Sí, lo sabía. Y se nota: números, números... En el campo trabaja con distancias, con metros, con velocidades. Mira mucho los datos, lo que corres. Algunos entrenadores no le dan tanto peso, pero él sí. Profundiza mucho en el detalle.